ME CONSIGUIÓ LA LUNA Ella me consiguió la luna. No una luna cualquiera. La luna más hermosa que jamás se ha visto en el firmamento. Y sin embargo, desdeñando a la nívea Selene, toda mi atención naufragó en sus ojos, buscando en su mirada algún indicio de que mi boca tenía permiso para sumergirse en sus labios. Lo tuvo. Era tan solo nuestra segunda cita, y aun en mi piel ardían los rescoldos de la llama, inextinguible, que se encendió en la primera noche que pasamos juntos. Una noche de encuentro premeditado y desenlace fortuito, de dichosos acontecimientos y felices desenlaces. Sobre todo para mí. Fui yo el más afortunado, lo sigo siendo, de eso no hay duda. Me prometió que me haría feliz, y lo está cumpliendo Ojalá ella también lo sea, para que siga queriendo tenerme a su lado, y para que aquella luna que me consiguió en nuestra segunda cita no se convierta en un recuerdo del pasado, sino en un instante revivido cada vez que se encuentran nuestr...